Historia de Sitio de Calahonda

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Junto al abastecimiento de agua, otro tema vital era el saneamiento. Al principio no se estimó necesario crear una red, pero en 1976, con el nuevo Plan de Urbanización, se vió la conveniencia de construir unas acometidas de saneamiento. Se abordó la construcción de depuradoras al final de cada arroyo, localizadas en el Vivero, en Calahonda Beach y en Calahonda Park. Sin embargo, en 1984 dejaron de tener utilidad, al avanzar el Plan de Saneamiento Integral de la Costa del Sol y quedar toda la urbanización conectada a dicha red.

Folleto publicitario 1963

En algunos momentos se presentaron situaciones que hicieron peligrar todo el proceso urbanizador, como ocurrió cuando los urbanizadores no quisieron hacer la reserva de terrenos para la autopista propuesta. Consideraban que el proyecto de una autopista de peaje muy cercana a la costa (en ese entonces pasaba por donde está hoy el Club La Naranja) no solamente creaba obstáculos al crecimiento urbanizador sino que dejaba de lado la gran prioridad, que era descongestionar la nacional 340 para favorecer el desarrollo turístico. El tiempo vino a darnos la razón. Por aquel entonces se creó una cooperativa de promotores de la Costa del Sol, liderada por Alfonso de Hohenlohe, que hizo un estudio socioeconómico de la zona y que, gracias a los apoyos políticos con que contaba, consiguió frenar la propuesta que parecía imponerse, que virtualmente irrumpía por dentro de todas las urbanizaciones costeras, poniendo en riesgo el futuro y sin solucionar el grave problema de comunicaciones que se avecinaba. Más tarde, la historia se repitió cuando el Ministerio de Obras Públicas y Urbanismo (MOPU) intentó que se hiciera una reserva para la autopista, que tampoco se dejó, puesto que los proyectos para la futura carretera aún no estaban finalizados. La ausencia de esta reserva hizo que el Plan Parcial para la tercera fase de Calahonda tardara nueve años en aprobarse. Por cierto: En materia de comunicaciones por carretera sí se dio un gran paso cuando en 1968 se desdobló la Nacional 340, creándose dos carriles en cada dirección. Aunque unos cuantos años después el crecimiento del turismo se hizo tan abrumador que hubo que convertir esta carretera en autovía, en aquellos finales de los 60 la existencia de cuatro carriles fue vital para el desarrollo de nuestra zona. En cuanto a la autopista, aquellas resistencias a soportar una actuación que podía truncar todo el desarrollo costero se continuó con presiones y protestas que conformaron una auténtica ‘pelea’ (si bien obviamente pacífica y siempre dialogante por parte de los urbanizadores), que desembocó, en tiempos recientes, en una autopista situada bastante más al norte y en lograr una conexión directa de salida a Calahonda -con tunel y entrada por la parte alta de la urbanización-, la única, por otra parte, entre Fuengirola y Marbella.

Frente a los grandes temas, como el agua, el saneamiento, los tendidos de alta tensión, la amenaza de la autopista, etc….están otros que toman, por momentos, tintes anecdóticos. Por ejemplo, el caso de la llegada del correo. Lejos de aquella novela -y la correspondiente película – que se titulaba “El cartero siempre llama dos veces”, en Calahonda se pretendía que llamara siempre una sola vez y que su convocatoria ni siquiera se escuchara: en vez de adentrarse en la urbanización, debía dejar todas las cartas ‘a la entrada’… Esto suponía la instalación ¡¡¡…de 5.000 buzones ¡!! Costó bastante trabajo convencer a la administración de correos de que era una idea francamente surrealista. El servicio de teléfonos significó otra dificultad importante. Al ser considerada la zona como ‘extrarradio’ no solamente se presentaban dificultades para obtener líneas sino que los costos eran desorbitados. Finalmente, se modificó la ley y se aplicó el precio de la línea telefónica correspondiente a casco urbano, bajando de 400.000 a 20.000 pesetas. Por cierto que la modificación fue muy sencilla: La exigencia anterior era de una cantidad determinada de censados “y” otra cantidad determinada de casas… Bastó con poner que fueran tantos censados “y/o” tantas casas… De ese modo, Calahonda pudo ser considerada como lo que ya era: Un centro urbano.

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